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 Micrófonos preamplificados Y otras formas de echar a perder la transmisión.


En estos tiempos parece haber una verdadera competencia en las bandas de radioaficionados, titulada “Quién transmite peor“. Es increíble la cantidad de colegas que teniendo buenos equipos de HF, echan a perder su transmisión mediante el uso de una ganancia de audio exagerada, que a menudo aumentan aún más con preamplificadores metidos dentro de los micrófonos.

Quisiera recordar a mis queridos colegas radioaficionados cuál es la manera correcta de ajustar el nivel de ganancia de audio de un transmisor de banda lateral única: Se activa la función del equipo para que el medidor marque el nivel del circuito de “control automático de nivel”, comúnmente designado por sus siglas en inglés “ALC”, y luego, mientras se transmite, se ajusta la ganancia de micrófono para que el medidor marque sólo en los momentos máximos de la modulación, sin jamás salirse del rango marcado como aceptable en el mismo medidor. Tan simple como eso. Haciendo esto, se obtiene la potencia de transmisión completa del equipo, sin comprimir, distorsionar ni desparramar excesivamente.

Es común que este nivel de modulación correcto se obtenga con el mando de ganancia de micrófono en un nivel bastante bajo. El equipo tiene una gran reserva de ganancia de audio. Solamente en equipos antiguos (de antes de 1970) he visto casos en que se requiere un ajuste alto de este mando.

Si ahora agregamos un preamplificador de micrófono a este equipo, logramos dos cosas: En primer lugar, se hará difícil ajustar correctamente la ganancia de micrófono, ya que desde la posición más baja, en que no sale transmisión, moviendo tan solo un milímetro ya nos pasamos a un nivel excesivamente alto de modulación. Y en segundo lugar, la transmisión resultará más ruidosa que lo normal, debido al ruido que este preamplificador aporta. Ningún preamplificador está exento de ruido, y muchos de los que usan los radioaficionados son, además, de pésima calidad.

Entonces, el uso de un micrófono preamplificado no sólo es innecesario; Es absolutamente contraproducente, empeorando la calidad de la transmisión, en vez de mejorarla. El único caso en que un micrófono preamplificado resulta útil, es cuando se usa con un equipo antiguo, que tiene tan poca ganancia de audio, que es necesario poner el mando de ganancia en el máximo y luego gritar al micrófono, para obtener un nivel de modulación normal. Para estos equipos  fueron hechos los micrófonos preamplificados.

   Cosa distinta son los compresores, recortadores, o procesadores de voz. Lo que hacen estos circuitos es amplificar más las partes débiles de la voz, nivelándolas con las partes más intensas. Si bien estrictamente esto constituye una forma de distorsión de la voz, es útil para mejorar la inteligibilidad de la transmisión cuando el corresponsal tiene problemas en entendernos. Lo que se obtiene con un procesador de este tipo es una potencia promedio de transmisión más alta, sin alterar la PEP, que está definida por el equipo. En un caso típico, con equipos de 100 watts de salida, sin procesador podríamos obtener sólo 5 a 10 watts de potencia promedio, mientras con procesador esto podría subir hasta unos 30 watts, lo cual equivale a una mejoría de unos 6 decibelios, equivalentes a una unidad de señal. Todo esto sin deformar la modulación en forma molesta.

Está claro entonces que los procesadores de voz son útiles, siempre que sean de buena calidad, y correctamente utilizados. En general, las voces agudas e intensas se benefician poco, mientras las graves y algo “apagadas” son las que más ganan con un procesador. Esto se debe a la distinta relación entre intensidad promedio y máxima que tienen las distintas voces, y también al hecho de que el ancho de banda normal de un equipo de banda lateral única deja fuera a las frecuencias fundamentales de las voces graves.

Los procesadores internos de los transceptores modernos suelen ser bastante buenos, pero los externos, incluidos en algunos micrófonos, cubren todo el espectro desde los excelentes hasta los pésimos. Un procesador de voz de mala calidad producirá gran distorsión, golpeteos tipo hipo, o ruidos. También hay algunos mal filtrados, que se realimentan con RF y autooscilan.

El error más común en el uso de los procesadores de voz es exagerar con la ganancia. El resultado es una transmisión terriblemente ruidosa, en que la respiración, los ruidos del ambiente, ventiladores, a veces hasta los ladridos del perro del vecino, salen al aire exactamente igual de fuertes que la voz del operador, enmascarándola, haciendo más difícil su comprensión

¿Cómo evitarlo? Muy simple: En primer lugar, se debe ajustar la ganancia según el nivel de ALC, tal como está descrito arriba. Pero si el procesador opera sobre un amplio rango, es necesario además hacer una segunda prueba. Con el transmisor activado y sin hablar, solo respirando delante del micrófono, no debe haber potencia de salida detectable en el medidor, que sí marcará cerca del máximo de escala al silbar. Si hay potencia de salida causada por la respiración, y por cualquier otro ruido ambiente, entonces es necesario bajar la ganancia de micrófono, o el nivel de compresión en caso de ser ajustable, hasta que esta potencia indeseable desaparezca.

Algunos colegas utilizan un ecualizador para reforzar los graves y agudos de su voz, y reducir los tonos medios, con la intención de obtener un mejor sonido en su transmisión de banda lateral única. ¡La transmisión en BLU jamás ha sido, ni nunca será, un modo de alta fidelidad! En primer lugar, al no estar enclavada en fase la portadora reinsertada en el receptor, todas las componentes de la voz se demodulan con fases al azar, y además ni siquiera la frecuencia de la portadora reinsertada puede ser exactamente correcta, lo que destruye las relaciones armónicas de las frecuencias que componen la señal de audio. Esto es lo que produce el característico sonido de la BLU, que no reduce la inteligibilidad, pero suena terrible si se transmite música. Además, estudios realizados, y confirmados durante muchas décadas de práctica operativa, muestran que la mejor inteligibilidad se obtiene concentrando la potencia en aquellas frecuencias que llevan la mayor parte de la información que va en la voz, que son los medios y agudos cercanos, desde 300 hasta unos 2700Hz. Por esta razón, todos los equipos de BLU vienen con este rango de respuesta por defecto, y sólo algunos permiten al operador desplazar levemente este rango, si así lo desea. Claro, no faltan quienes le meten mano al equipo, y lo desajustan para dejar pasar los tonos graves, reduciendo su efectividad, a cambio de darle la satisfacción al operador de que está saliendo con sonido más grave – aunque yo no veo ventaja en ello. En todo esto hay que tener en cuenta dos cosas: En primer lugar, la gran mayoría de los colegas opera con equipos que responden de 300 a 2700Hz. Si ahora alguien emite con un equipo modificado, que transmite el rango de casi 0 a 2400Hz, el corresponsal solamente escuchará el rango de 300 a 2400Hz, producido por la sobreposición de las respuestas de los dos equipos involucrados. Toda la energía contenida en el rango de 0 a 300Hz, se está perdiendo, así de simple. Y la otra cosa que hay que tener en cuenta es esta: ¡¡¡Uno debe transmitir como le guste al corresponsal, y no como le guste a uno!!! Mal que mal, él es el pobrecito que está obligado a escuchar el resultado de todo lo que se haya hecho con la transmisión. Y como estamos contactando a cada rato con corresponsales distintos, no podemos darle exactamente en el gusto a cada uno, y lo único sensato es transmitir de acuerdo a ciertos patrones establecidos como estándares, y en cuanto a la respuesta de frecuencia esto es 300 a 2700Hz.

Si algún radioaficionado desea transmitir en alta fidelidad, puede hacerlo, pero en algún modo que se preste para esto. En FM se puede lograr excelente fidelidad, siempre que el ancho de banda sea amplio. En las bandas de UHF  y microondas tenemos mucho espectro disponible para esto, y en VHF por lo menos se usa FM de banda estrecha, que permite mucha mejor fidelidad que BLU. Me llama la atención que algunos colegas intentan lo absurdo, como es obtener una transmisión de alta fidelidad en BLU en HF y pasan totalmente por alto la calidad del sonido en sus transmisiones en FM en la banda de V y UHF, saliendo en estas bandas casi sin modulación, o con pésima respuesta de frecuencia, cuando ahí sí que tendría sentido aspirar a una transmisión de alta fidelidad.

Pero en onda corta el ancho de banda disponible no alcanza para alta fidelidad. Algo se puede hacer en onda corta, utilizando modulación de amplitud en vez de BLU, pero sólo en los horarios en que no hay congestión en la banda. He escuchado estaciones en AM con una calidad de transmisión magnífica, casi de alta fidelidad.

4 Respuestas “ Micrófonos preamplificados Y otras formas de echar a perder la transmisión.”

  1. 21 marzo, 2016 a las 13:53

    D. Antonio me gusta muchísimo tu articulo, me parece muy acertado….

  2. 28 marzo, 2016 a las 06:54

    Excelente artículo.Agradezco que compartas con nosotros tu experiencia y conocimientos.
    EA4HB.José Ramón.

  3. 16 abril, 2016 a las 00:00

    Buen articulo Antonio . Si ademas partimos de micrófonos de calidad
    mejor que mejor

  4. 25 mayo, 2016 a las 12:06

    Muy bien Antonio, creo que ha quedado perfectamente claro. Un abrazo.

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