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La desidia del cómodo.


Si a mi abuela Micaela, que hacia las mejores magdalenas, rosquillos y cochura en general de San Carlos del Valle y parte del extranjero, le hubiese dado a probar un Cup Cake, me habría quitado el apellido. Hoy mis hijas se apuntan con fervor a los cursos que sobre ese adoquín insoportablemente edulcurado se imparten en sitios tan recónditos como Ciudad Real, que está más oculto incluso que San Carlos del Valle.

Dueño de perros desde mi niñez, hoy contemplo cómo se imparten en las academias materias tales como el peinado y embellecimiento de mis fieles amigos. Y con numeroso alumnado, cosa que sorprendería al “súper”, mi primer perro entrañablemente callejero.

Sin embargo, observo estupefacto a mi hermano que está intentado “sacarse las letras” de radioaficionado, cuando comprueba contrariado cómo la única ayuda que puede obtener, aparte de mis elocuentes lecciones, son la de un libro de la URE y desactualizadas páginas web que fotografían el esfuerzo que algún colega hizo en su día para ayudar a correligionarios. Pero ni un solo curso impartido por clubes, ni una sola academia, oiga, ni pagando.

Es sorprendente cómo en una época en la que la formación es una prometedora vía de empleo y oportunidades, en la que el mercado puede ofrecerte desde un curso de arameo hasta otro de cortador de jamón, ambos por una pasta respetable, no exista ni un solo curso que trate materia alguna relacionada con la radioafición, ni para preparar exámenes destinados a la obtención de la licencia, ni para perfeccionar a los actuales operadores en su práctica. ¿Por qué el mercado nos da la espalda de esa manera? ¿Tan poco interés suscitamos que no merece la pena enseñarnos ni aunque paguemos?

Señores, esto es algo que tenemos que analizar profundamente. Está bien que nuestra afición sea una rareza, una frikada,… pero de ahí a que los cup cakes levanten más interés que la radioafición…. Algo hemos dejado en el camino que nuestra desidia impide siquiera volver a buscar.

¿Cómo queremos que la sociedad nos vea (¡¡ sólo que nos vea !!), cuando no somos capaces de promover que alguien se nos una de una manera cómoda? Ni pagando.. Porque no hay a quien pagar.

Eso sí, la IC7610 con tecnología más antigua que la del mando de mi telefunken, a casi cuatro mil pavos. Ahora vas y lo cascas.

EB4BZA. Juan

4 Respuestas “La desidia del cómodo.”

  1. 18 noviembre, 2017 a las 20:29

    Que razón tienes Juan, es una afición donde, salvo raras excepciones, todos los implicados somos autodidactas. Menos mal que tenemos la ayuda de bastantes publicaciones, libros, revistas y algún que otro colega que siempre está dispuesto a echarnos una mano.

    73’s ea4vx

  2. 20 noviembre, 2017 a las 14:44

    Ya también soy autodidacta, Antonio. Pero es un contrasentido que nos asociemos para promover y divulgar la radio y que al final sólo entren autodidactas. Una asociación de autodidactas es como un club para la promoción y divulgación de la retórica formado sólo por mudos. Al final, la divulgación y promoción de la radio siempre quedaría en manos de la divina providencia o de algún alma caritativa.

  3. 21 noviembre, 2017 a las 13:02

    Si existe un curso mas información:

    CURSO INTERACTIVO PARA EL DIPLOMA DE OPERADOR RADIOAFICIONADO

    http://radioaficion.biz/curso-interactivo-para-el-diploma-de-operador-radioaficionado-2/

    Saludos
    EA3KZ

  4. 21 noviembre, 2017 a las 17:41

    yo creo que el pasar un examen para ser radioaficionado esta anticuado y los club tendrian que presionar sobre esto, mas la ure el que quiera las letras que se las den y punto, para charlar por radio no se necesita mas que una emisora y una antena y conocer sus mandos.

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